El Sucu

El modo más cómodo de conocer una ciudad es averiguar cómo se trabaja en ella, cómo se ama y cómo se muere.

Albert Camus, La Peste

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[Noise: elpueblodechina.org/]

Os invito a una deriva por el cementerio civil en busca de las claves para resolver el enigma del crimen de Edgardo del Pozo y, de paso, a daros un paseo por el Gijón de finales del diecinueve. No os preocupéis por dónde os llevan los pasos, podéis moveros al azar y buscar las pistas sonoras que os darán las claves para desentrañar el misterio en un viaje en el tiempo hacia los inicios de la modernidad.

El cementerio civil de Ceares fue construido por iniciativa de Gaspar Melchor de Jovellanos y oficialmente inaugurado el 1 de enero de 1876. También se le conoce como “El Sucu”, nombre que los antiguos pueblos de Asturias daban a los montículos de terreno con que cubrían las sepulturas.

Como en muchas ciudades europeas que transitaban los inicios de la agitada industrialización, el nuevo cementerio fue emplazado lejos del centro, para alejar así la muerte del afán de progreso que marcó aquella época. Las ciudades apenas podía contener el caudal de gentes atraídas por el imán del auge económico. El progreso, la propiedad y la ley decidieron entonces derribar las murallas que delimitaban la ciudad, desamortizar los bienes de la Iglesia y trasladar los cementerios alojados en los monasterios.
Los árboles que rodean esta puerta son hoy los mismos que entonces. A la izquierda de la entrada, en la zona más llana, se realizaban los enterramientos de primera clase. La vía principal fue cortada por otra perpendicular que desembocaba en la capilla.

[Localización: lavabos costado capilla]
A la derecha de la capilla, este muro era antes una tapia que separaba los dos campos mortuorios: de espaldas a la capilla, el cementerio civil, donde yacían masones, protestantes, republicanos, liberales, suicidas, amancebados, ajusticiados y menores sin bautizar. La tapia se encargaba de recordar la división entre lo civil y lo religioso que separaba en dos bandos la sociedad de la época.

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Piñera Entrialgo, Luis Miguel; Granda Álvarez, Francisco Javier. Historias del Llano. Ayuntamiento de Gijón, 2007

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